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domingo, 3 de abril de 2016

Manifestación Uribista

Ya llevo una semana aquí y parece que ha pasado una eternidad, en Colombia tengo la sensación de que cada día tiene 20 horas más y que cada fin de semana se acaba una etapa muy larga y no solo una línea en el calendario.

He vuelto a ver a amigos del año pasado,  Andrea, Mónica, Diana, Jorge, Jonan, Victor… con cada uno tengo una anécdota que os he contado, ellos siguen por aquí y me han arropado cada uno a su estilo haciendo mi transición llevadera y cálida.

Pero éste año es algo distinto, este año no vengo como asesora controladora (que me permitía relajarme en muchos momentos , aunque sin parar de pringar)  sino que éste año toca darlo todo, mostrar resultados y dirigir el proyecto conjunto con la Agencia.

Lo bueno de ser jefa es que haces lo que a ti te da la gana, lo malo es que si quieres hacer lo que te da la gana tienes que haber hecho antes lo que te toca a ti y lo que no han hecho los demás y luego si acaso, hacer lo que te da la gana…
Así que llevo ocho días aquí y he trabajado siete, una media de diez horas y he hecho pocas cosas porque me haya dado la gana.

He optado por la estrategia de reunirme, escuchar y contarle a cada miembro del equipo por separado, desde la que se encarga de las facturas hasta el cámara. Sentarme con todos, explicarles, entender sus inquietudes, comunicárselas a las demás partes y vivir al menos dos horitas lo que ellos hacen para saber quién es quién en el equipo.

El lunes toma de contacto con productores, el martes comercial y parte del otro socio, el miércoles EFE América y abogado, el jueves clientes y administración,  el viernes reunión con todos juntos y el sábado, ya que me he pedido hacer guardia y así por saber qué hace cada uno, me fui con nuestro cámara y un redactor de EFE a cubrir una manifestación del Centro Democrático Uribista.

Así que el sábado, le pedí a Lady de mi hotel, que me hiciera un sanwich de jamón y queso para llevar de desayuno y a las 10.00 estaba con Juan Pablo  y con Gonzalo  en la calle para cubrir la manifestación de los uribistas.

Uribe, como todos sabéis, fue el Presidente de Colombia desde el 2002 al 2010 con el partido Unidad Nacional (UN = centro derecha) y  Santos (el actual presidente) fue su Ministro de Defensa.

Cuando Uribe ya no pudo ser reelegido como presidente porque agotó sus dos legislaturas, pone a Santos en la cabeza de su partido y decide formar otro que será su principal opositor. Así que para las elecciones del 2010 crea el partido del Centro Democrático, que es un poco más de derechas que el UN.

Durante los años que está Uribe en el poder con Santos como Ministro de Defensa, se lucha contra las Farc de manera súper activa. Y siempre de forma completamente encubierta, se financian paramilitares y otros grupos armados que recibían recompensas por matar guerrilleros.

Uribe debilita a las FARC de ésta manera, pero al terminar su legislatura, su pupilo Santos decide sentarse a negociar y eso le enfada muchísimo, así que se monta su tenderete mucho más a la derecha bajo el lema “Mano firme corazón grande”… El slogan lo dice todo.

Total, que la mani del sábado, que apoyaba a Uribe, yo la imaginé lo más parecido a una mani “De la familia” es España. Gente de derechas, mas o menos mayores, aburridilla, sin poca chicha, de andar despacio de la mano del marido, la mujer o los niños…
Pero nada más lejos… no había contado con el componente colombiano.

Para ir a una mani uribista bajo el lema “No más” tienes que ir con la camiseta de la selección Colombia, porque puedes estar muy enfadado con tu presidente, pero tú lo que eres ante todo es colombiano. Si eres hombre debes además ponerte el gorro típico colombiano, símbolo del trabajo duro en la tierra y las horas bajo el sol del caribe. Si eres mujer tienes que haberte pintado y al menos haber ido a la pelu esa semana.  Y aunque estés muy muy indignado tienes que bailar al son de las batucadas, las trompetas, los bongoes y los gritos de guerra que canten tus vecinos de marcha con una gran sonrisa.

Si eres cura vas con tu sotana, si eres autoridad con pantalones de pinzas y camisa cubierta por la camiseta con el lema y si eres militar, ojo al dato, vas vestido de uniforme militar.
En España uno a una mani va “de calle”… pero aquí tienes que ir de lo que tú más te sientas…

Al llegar, todo eran globos con corazones, de colores o de la bandera patria. Cientos de banderas, pancartas que gritaban “Impunidad al narcoterrorismo” "Incumplimiento al Agro" , “Frac-Santos farsante” “Inseguridad rampante” y otros slogans muy muy indignados…pero llenos de color.

Como mi misión no era manifestarme ,sino cubrir para mi cliente EFE la marcha, decidí que sería la “auxiliar" de Juan Pablo y que calladita le seguiría a donde fuera…

Durante más de media hora perseguí a mi cámara de un lado para otro mientras grababa planos generales de indignación, de una acera a la otra , subiéndonos en las barandillas, corriendo detrás de las pancartas molonas, buscando mutilados de guerra, saltando de un lado al otro, esquivando niños, cámaras, trompetistas… cruzándonos con otros reporteros… todo esto sin parar y sin hablar demasiado… ¡os juro que se me hizo agotador!

Pero claro, como estaba de aprendiz, pues yo en silencio detrás de Juan Pablo.
Mientras, de vez en cuando, nos cruzábamos con Gonzalo (el redactor) que iba a su ritmo, poco a poco mirando con su grabadora en la mano...

A mitad de la manifestación, sudando como una loca y habiéndome bebido la mitad de mi botella de agua, nos reunimos con Gonzalo: era la hora de grabar declaraciones.

En las coberturas de TV el redactor es el que decide a quien hay que preguntar así que Gonzalo nos lo dejó claro: Víctimas, algún hombre de campo, militares y voz oficial…

Así que esta vez los tres, como si tuviéramos mucha prisa , salimos a la carrera en busca de nuestros objetivos…

Es curioso, que es en ése momento, en el que te das cuenta que estás haciendo periodismo y luchando por contar algo para que la gente se entere, te entra el subidón, la tensión y la velocidad de correr de un lado hacia otro sale sola…

Los tres andábamos a paso ligero en zigzag, yo calladita, como si estuviéramos de caza, mirando para todos los lados buscando a nuestras presas.

Nuestra primera víctima:  señor de pantalón de pinzas de la mano de su rubia mujer estirada con permanente rubia platino, resultó algo sosa.

La segunda, una madre procedente de  "tierra caliente".  Su hijo y marido asesinados por la guerrilla, ojos vidriosos y piel curtida por el sol,  exigía que “El farsante ese que tanto controló en otra época dejara de negosiar con delincuentes en las vacasiones en la Habana que no se las iban a pagar los colombianos”. 

La tercera entrevista fue con el Sargento retirado Nelson Romero que estaba tan exaltado y nervioso como yo,  pero con la diferencia que a él le seguían unos cincuenta uniformados bailando y gritando cosas como “ Somos militares no somos delincuentes” y  yo, en mi posición “profesional” , solo cantaba cosas por dentro típicas de mis manifestaciones españolas como “Donde están no se ven los niñatos del pepé” o “nosotras parimos nosotras decidimos”. (A estas alturas, debéis saber, que las manis, como a mi madrina, me ponen bastante...) 

El Sargento Romero dominaba el cotarro, con su tez “morena de selva” y sus ojos brillantes, sabía que tenía al público entregado,  a pesar de su estatura (mediría un metro sesenta) se le veía más que a ninguno y sus fans estaban completamente entregados a sus gritos…

En su área de influencia manifestante, se notaba la indignación, la furia combinada con la alegría de poder llevar el verde militar por las calles de Bogotá.

Romero, fue el único que no nos permitió llevarle a un ladito para hablar y nos pidió que le grabáramos andando, con su ferviente multitud detrás. El Sargento soltó el titular “Si no se les controla, esto será el caos”.

Nos despedimos de él con un fuerte apretón de manos mientras nos miraba a cada uno a los ojos (reconozco que imponía el tío…) y volvimos a ese ritmo loco de grabar recursos de un lado para otro pero ésta vez con Gonzalo junto a nosotros.

A la altura de la calle 26 encontramos lo que todo cámara freelance busca: la contra marcha a la manifa.
Veinticinco  personas con capuchas, mascarillas negras y una gran pancarta con  Uribe decapitado disfrazado de paramilitar bajo el lema “Uribe Paraco asesino” . (paraco = paramilitar de manera despectiva) 

Sorprendentemente, los veinticinco bien ordenaditos, solo ocupaban la acera y gritaban sus consignas detrás de una fila de policías uniformados que les separaban de la riada de uribistas.

Todos los manifestantes del Centro Democrático les insultaban, les gritaban y poco a poco comenzó a caldearse el ambiente… Que si un viejo se cuela y le da una colleja a un chico anti Uribe, que si una señora les empuja desde el otro lado de los policías, insultos colombianos como “marica”, “hijoepucha”, “gonorrea”…

Lo que al principio era un área completamente limitada , empezó a distorsionarse un poco, llegaron más cámaras, un señor agarró a una mujer de las solapas del abrigo levantándoselo demasiado, llegaron más policías, más prensa… y claro, nosotros en medio señalizándole a Juan Pablo cada “momentazo” que veíamos para que no dejara de grabar…

De repente alguien tiró un huevo, luego otro... y los contramanifestantes empezaron a ponerse nerviosos… 

Yo empecé a buscar con la mirada vías de evacuación en caso de que se liara… 
Analicé todo:  tiendas de móviles, un sitio de pollos, una tienda de lencería, un café….

Miré a Gonzalo con ojillos de perrito abandonado  y preocupación le pregunté, dejando mi silencio a un lado “ ¿En caso de lío, cual es el plan? ¿Meternos en la lencería de enfrente?”
Mi segunda pregunta me pareció de lo más lógica, nunca pasa nada malo cuando te compras unas braguitas, al contrario, da subidón si son muy monas.  

Pero Gonzalo con toda naturalidad, haciéndome ver que no pasaba nada,  me respondió “No, que tiene vidrio el escaparate.  No te ralles, no creo que pase nada, pero si se lía, corre”.

Su respuesta me tranquilizó, no sé por qué, pero me tranquilizó… tenía bastante lógica y peso periodístico.

Me relajé de 6 a 10 segundos, no puedo especificar bien el tiempo, pero poco a poco todos empezaron a alterarse más y más …

Los “contra manifestantes” se tensaron y mirando hacia la marea de gente que seguía avanzando,  me di cuenta de qué era lo que agitaba a nuestro objetivo mediático:

Llegaba el grupo de los militares…

Sí, los exaltados de antes, los de verde, los únicos que en esa manifestación podrían sentirse ofendidos por la pancarta de “Paraco Asesino”…  los más relacionados con el paramilitarismo, los más entregados y posiblemente… los más violentos.

Yo me agarré a mi mochila que llevaba en el pecho en vez de la espalda para evitar robos y di varios pasitos para atrás, Juan Pablo se puso en paralelo cerca de los policías que hacían de barrera con la cámara en alto para grabarlo todo y Gonzalo, cambió su cara de periodista relajado a la de periodista a punto de preguntar algo…

Los militares avanzaban rápido hacia nosotros, los primeros empezaron a acercarse hacia la pancarta de Uribe decapitado, con paso firme pero sin ningún orden, todos con sus caras oscuras y curtidas miraban fijamente al grupito que yo tenía más cerca, poco a poco calentándose sin dirigirse hacia delante sino decantándose por nuestro lateral…

Di otro pasito para atrás, sentí que chocaba con la pared, no me quedaba mas “atrás” para alejarme, apreté las muelas, saqué el móvil de la mochila y pensé…me van a matar al cámara, supongo que tendré que grabarlo...

Justo en ése momento, en el que creí que iba a ser testigo del primer muerto de mi empresa, de la nada, del otro lado de la pared policial, entre los uniformes, salió corriendo a lo hombre bala (es decir con la cabeza por delante como para avanzar más) un señor de edad media, camiseta verde camuflaje, moreno, de un metro y medio y con una gorra que decía “Romero”.

Era él, el líder que habíamos entrevistado hacía pocos minutos, el Sargento Romero.

Se puso delante de los policías, al otro lado del muro,  y empezó a gritar “Háganle, venga, pasenlé aquí no hay nada, sigan a darle duro pa´lante , “háganle,  háganle pues”.

Sus compañeros obedecieron sin mediar una queja, y se limitaron a insultar como lo habían hecho las señoras, los viejos, los niños y los jóvenes anteriores, simplemente a hacer ruido.

Al  otro lado de la calle, una señora que había parado a que su marido comprara un café para seguir la marcha, empezó a aplaudir a los militares y a gritar “Ustedes son nuestra esperanza” en plan exaltada, más gente la siguió y cuanto más aplaudían, el Sargento Romero más se crecía dando órdenes por mediar “por la paz”.

Juan Pablo bajó la cámara, se acercó a nosotros y nos dijo, “venga que aquí ya no vamos a sacar nada más”, y junto con la marcha, nos fuimos hacia plaza Bolivar en busca de la voz oficial…. ellos como si no hubiera pasado nada, yo como si hubiera vuelto a nacer.

Pero calladita, volviendo a mi papel de auxiliar de cámara profesional,  intentando seguir sus rápidas zancadas de corresponsales en una manifestación de sábado en Bogotá.

http://www.diariodecuba.com/internacional/1459678720_21411.html




lunes, 25 de mayo de 2015

El fútbol colombiano

La semana pasada estuve en Bogotá todos los días, desde que llegué de Tatacoa hasta hoy he sido “juiciosa” y me he quedado en hotelito...

Ya era hora de descansar y poder disfrutar de las cosas de la ciudad que me alberga también los fines de semana.

Así que para no perder la costumbre de planes que nos hagan encontrarnos aún más con colombianadas auténticas, mi grupito de españoles y yo decidimos ir al fútbol .


El fútbol en Colombia forma parte de la cultura general, pero no como en España, sino de una manera especial…

El colombiano medio tiene 3 equipos a los que seguir, el primero en la Liga colombiana, el segundo en la Liga española y el tercero en la Liga inglesa o la italiana dependiendo de sus gustos futbolísticos, (y no siempre en ese orden, algunos son más del Barça o del Madrid que de su propio equipo nacional…).

Pero eso sí, todos y digo todos, son de la “Selección Colombia” a muerte…




Los hombres conocen a la perfección alineaciones, lesiones, chascarrillos y posibles movimientos de Real Madrid  y Barça.  La nuestra, la toman como su propia Liga, la siguen, la sufren, le dedican horas de estudio y ponen Carrusel Deportivo en los taxis a todo trapo (El GRUPO PRISA compró Radio Caracol e impuso la misma programación que la Ser en Caracol así que  los taxis escuchan La Ventana, carrusel pero en Versión Colombiana…) eso sí, en vez de por la tarde noche, viven los partidos a medio día que es cuando el cambio horario lo permite…

Así que cuando comentas que vives en Madrid a unos 500 metros del Bernabeu… te toman como experta en la materia y te hacen preguntas como ¿Crees que Ancelotti ha cometido tantos errores como para que Florentino no cuente con él la próxima temporada?

Y claro, a mí el fútbol me encanta, me divierte verlo, celebrarlo, estudié periodismo, pero de ahí a dar una respuesta formada sobre el tema… pues no… así que suelo salir con la de… pues mire usted… Errores cometemos todos ¿No? El fútbol es así, cruel ya sabes… El Madrid no ganó títulos y eso pesa… El equipo no está muy contento, es un equipo de títulos… Cuando lo que me apetecería decir sería: A mí la ceja de Ancelotti me hace mucha gracia oye, y si viene Benítez pues también bien…¿No?

Su liga colombiana es otro rollo… son conscientes de que la calidad de juego es muchísimo menor y que los equipos, aunque ya están “limpios”, no son las grandes instituciones que son los equipos en nuestro país. (si ellos supieran…)

Durante los años ochenta, el fútbol colombiano, fue víctima de una narcotificación que a mí me impresiona muchísimo…

Los grandes narcos  decidieron comprar a los equipos de fútbol de sus áreas de control,  para blanquear dinero, divertirse con ellos y para (atención) , acercarse a los habitantes de sus zonas haciéndoles ver que estaban de su lado…

Podría decirse (en otras palabras) que lo que los narcos intentaban era “pan y circo” para sus secuaces y lo hacían de una manera transparente, impune, descarada…

El América de Cali, era de Miguel Rodriguez y años después de los hermanos Rodriguez Orejuela , líderes del Cartel de Cali que no le bastó con el América y le metieron mano al SantaFe de Bogotá durante muchos años… por otro lado,  el Millonarios (también de la ciudad de Bogotá) era de Rodriguez Gacha “El Mejicano” y el Nacional de Medellín de Pablo Escobar…

Durante esa década, el fútbol colombiano fue el mejor de su historia, pero pasaron cosas escalofriantes… 

Árbitros asesinados, extorsionados, jugadores “desaparecidos” tras malos resultados…amaños de partidos...

Bastaba que el narco de turno le enseñara un fajo de dólares al árbitro desde las gradas, para que cambiara el resultado… La cultura del miedo y la violencia se metió el vestuario, era un reflejo de lo que pasaba en las calles…

Una pasada, y claro, esa violencia y odio se llevó hasta las gradas donde continúa aun tres décadas después de los tiempos de los grandes cárteles de la droga..
.
Los hinchas se odian a muerte, se amenazan, se matan, se exigen entre ellos acudir a las gradas y si no lo hacen, son agredidos por sus propios compañeros… violencia por violencia….ir a un derbi es algo verdaderamente peligroso…

Así que como nosotros , no queríamos correr riesgos innecesarios, decidimos ir a un partido de la Copa Libertadores (la Champions Latinoamericana) en la que el partido rival era Brasileño y el riesgo era mucho menor…

Nos informamos de áreas del estadio seguras, lejos de los ultras , preguntamos comparamos...y el lunes, Jorge y Jonan , se encargaron de comprar 13 localidades en Oriental Norte del Estadio del Campín para ver los Cuartos de Final de la Copa Libertadores entre el Santa Fe de Bogotá y el Internacional de Porto Alegre (Brasil) .

Con el fin de enterarme de todo y de crear buen rollo en la oficina, invité a una de las tres personas que conforman el “booking” de mi Proyecto, Rafa.

Rafa tiene mi edad y  trabajó en WIN SPORTS como auxiliar de producción de campo (el ayuda al que manda a las cámaras cuando se retransmite) . Win es el canal que retransmite todos los partidos, así que con esta invitación, me aseguraba  conocimiento técnico y futbolístico, guía y guarda  durante el acontecimiento deportivo.

La mañana del miércoles (día del partido), hablando con los compañeros, a su cuarta hora del café, mi hora de la cocacola ligth, Rafa me advirtió que no podía llevar cinturón, ni botellas, ni mecheros, ni monedas, ni ir de azul (color del Millonarios) para evitar problemas…

Como comprenderéis, al conocer todas esa prohibiciones, me acojoné… Escribí al grupo de españoles para prevenirles y todos comentaron lo extraño de las indicaciones pero hicieron caso, acordamos quedar en la puerta más cercana a la entrada 18 a las 19.00.

Así que a las 18.30 salí de casa sin cinturón, sin bolso, sin documentación, sin tarjeta de crédito, sin cámara de fotos, sin móvil… es decir, que salí de casa casi desnuda (porque no llevar teléfono es ir desnudo aquí y en la China Popular…)

En recepción del Hotel, me dijeron que tuviera cuidado y me dieron una tarjeta por si pasaba algo poder llamarles. Me despedí con la mano mientras me miraban por la ventana con preocupación… (esto también me acojonó…)

Tuvimos que quedar como antiguamente, en lugares y horas exactas, que por nada del mundo podían ser cambiadas porque no teníamos teléfonos… Sorprendentemente le grupito de mi barrio llegamos pronto todos y a las 18.50 estábamos en la puerta del Estadio…

¡¡Sorpresa! al llegar al Estadio, la puerta 18 estaba igual de lejos del acceso Oriental que el Occidental…
Gracias al Divino Niño, o que tengo una amiga muy despistada, Leire llevaba teléfono y mi compañero Rafa (que dominaba la situación) también.

Así que cada uno se puso en una puerta y poco a poco recolectaron a los 11 españoles que junto a ellos hacían el único grupo europeo del estadio.

Pasamos un primer control policial, revisaron bolsos, bolsillos, carteras, sujetadores, calzoncillos, zapatillas... lo pasamos… llegamos al segundo control, revisaron bolsos, bolsillos, carteras, sujetadores, calzoncillos, zapatillas... en éste a mi amiga Patri le quitaron el tabaco… (No sé en qué lista de armas peligrosas están los cigarrillos, pero a mi ,que no soy fumadora ,me vino muy bien porque solo fumó un cigarro en todo el partido que llevaba perdido en el fondo del bolso).

Llegamos a 10 metros del Estadio y último control, mujeres por un lado y hombres por otro , como en los controles anteriores,  y revisaron bolsos, bolsillos, carteras, sujetadores, calzoncillos, zapatillas…

Por fin, llegamos al Estadio Municipal del Campín (todos los estadios Colombianos , menos el del América de Cali que lo compró el Cartel de Cali , son Municipales y los gestiona el Ayuntamiento) subimos a nuestra zona y cual fue nuestra sorpresa que cuando fuimos a nuestros asientos estaban ocupados…

A mí me entró el canguele, pensé que tendríamos que convencer a aficionados violentos y luchar por nuestros sitios… 

Me vinieron a la cabeza bengalas, cabezas rapadas…qué se yo… pero lo último que quería era mal rollo dentro de un entorno tan futbolero…

Rafa nos calmó y nos comentó que solo los abonados, tienen derecho a sentarse en su asiento, que los demás tenían que ir ocupando huecos y rezar porque no viniera un aficionado y le levantara de su silla…

Nos pusimos en una buena zona, y poco a poco vimos como nuestra piña de españoles se iba dividiendo… 

Fer y su hermano tuvieron que bajarse 4 filas, Victor y Jon 5 asientos a la derecha, Mónica y Ale 4 para allá…Todo el mundo muy educado, te enseñaba su carnet y tú tenías que levantarte y buscar huequitos… 

Lo peor de todo es que como buenos colombianos llegan tarde a todas partes y hasta los 15 minutos de partido no encontramos sitio definitivo…

Una vez empezó el partido ahí todo era hermanamiento. (no sin antes cantar el himno de Colombia a voz en grito)

Todos éramos del Santa Fe y todos sufríamos con las jugadas…

¿Dónde estaba la peligrosidad?
¿Por qué nos habían metido tanto miedo?
 ¿Las peleas? 
¿Los atracos? 
¿A qué venía tanta cordialidad?

El ambiente era insuperable, me recordó mucho al Calderón pero sin niños (ni un niño en la grada) por el camaderismo, la gente sin parar de cantar, saltar, gritar… Nos levantamos y sentamos al menos 35 veces, cada vez que había peligro, y nos volvíamos a sentar cuando el balón estaba en medio del campo….

Al oir nuestro acento todos los hinchas del Santa Fe nos dieron bola, nos comentaban cualidades, historias de sus jugadores… Y cuando se enteraron de que no éramos Argentinos ni Chilenos (nos confunden mucho) Ya dieron por hecho que éramos verdaderos expertos en la materia…(qué manía...)

Nos contaron, por ejemplo, que al estar Bogotá a 2500 metros de altura, lo que hacen los equipos es jugar a cansar al rival, a tocar bola (lo que en España se conoce como tiki taka) y que los buenos partidos se ven a nivel del mar…

Sufrimos, sufrimos mucho porque además de malos (maliiisimos) , tenían muy mala suerte… venga para arriba venga para abajo… Os juro que he visto más nivel futbolístico en partidos de la Leal Villa de El Escorial…

Hasta que en el minuto 92 no marcó el Santa Fe, solo se oían 3 insultos… (Son los 3 únicos insultos que utiliza el colombiano) Hihoeputa, marica y gonorrea. Todos eran hihoeputa…el árbitro, el “arquero”, el delantero, el negro hihoeputa, el brasileiro hihoeputa… Era fácil seguir el ritmo, gritabas hihoeputa, llamabas marica a alguien y estabas dentrísimo…

Y cuando marcó el Santa Fe… 
¡Qué momentazo! Creo que me sentí como debe sentirse mi tía Nieves  en el momento que se da la paz en misa y se forman colas para darle un beso a ella… Fue una locura…

El estadio vibraba, los hinchas de las barras (los ultras, traduciendo al Español) se abalanzaban hacia las primeras filas apiñándose en la primera  y se veía como una marea desde lejos, volaron papeles, sonaron vuvuzelas,  me abracé con cientos de hinchas (que querían celebrarlo con los nuevos fans del Santa Fe), nos gritamos, apretamos los puños con tensión… un momento de esos de alegría y pasión que nunca había vivido en un estadio…

Salimos encantados, riéndonos de nuestros miedos pero con la tensión del “puede pasar”…

Nos gustó tanto la experiencia, que el domingo decidimos irnos a los mercadillos del centro a comprarnos todos la camiseta de la Selección Colombia (falsa, por supuesto) para estar preparados para la Copa América que empieza en 4 semanas y dicen que será la bomba…

Declaran ley seca los días de partidos y dejan no ir a trabajar para poder ver el partido… Será la repera… yo con suerte, estaré en España muriéndome de envidia pero feliz por estar allí…



PD: Os recomiendo el documental Los Dos Escobar. Habla del asesinato del jugador de la Selección Colombia Andrés Escobar por manos de los PEPES (Narcos de Medellín enemigos de Pablo Escobar), del fútbol y el narco… 

martes, 10 de marzo de 2015

Terremoto 6.6

He vivido mi primer terremoto, hoy a las 15.55

Ha sido un temblor de 6.6 pero según parece ha sido muy hondo, por lo que lo que se ha sentido no ha sido tantísimo, varios pueblos del Departamento de Santander han sufrido daños, pero aquí las noticias van mas lentas...pero os digo que yo he alucinado.

Os narro los hechos...

Hoy que ha salido en medios que mi empresa ya es "Empresa" , me he permitido comerme una hamburguesa de "El Corral" para celebrarlo, hemos ido al centro comercial de alado de la oficina a comer, "nos hemos puesto como el kiko"... Hemos vuelto más tarde de lo habitual, al llegar leí un par de mails y ha sido entonces cuando mi reloj fisiológico me ha llamado dirección el baño...

He cogido el teléfono, el bolsito del cepillo de dientes y me he encerrado en el baño de las chicas...
Como me enseñó mi madre, y debido a mis antecedentes familiares, lo de hacer caca es un tema serio para mi... Así que me lo tomo con calma y me relajo... Me he dado mis 4 o 5 minutillos, sentada mientras leía El País...He llegado hasta la noticia de los Yihadistas de Ceuta. ...

En el momento que "He finalizado mi maniobra" , me he levantado hacia el lavabo.

Me he lavado las manos, he echado pasta en el cepillo de dientes...y he empezado a frotarme los dientes...
Premolares, muelas, por dentro, por fuera...cuando he llegado a los incisivos,  he sentido que me mareaba.

En un primer momento he pensado, "¿tan a gusto me he quedado que me ha bajado la tensión? ¿Será que me estoy cepillando muy fuerte y me estoy mareando?" pero cuando me he mirado al espejo me he dado cuenta que mi reflejo se movía y el suelo que es como de falso techo pero en suelo, se arrugaba un poquilllo... ha sido en ese momento cuando ha sonado un rujido de las tripas del edificio, un sonido desde los cimientos que era tan envolvente, que no sabías si eran las paredes, los cristales o yo que se... Todo ha crujido y ha sido eso lo que  me ha hecho darme cuenta que no era yo, ni el cepillo, ni la caca, sino que  ¡¡era un terremoto!!

He abierto el pestillo y la puerta del baño porque me ha dado tiempo a pensar que estaba en una habitación sin ventanas y si se atrancaba la puerta me daba un soponcio. ¡¡Pero el temblor no paraba!!! Una pasada, ha sido tan largo que me ha dado tiempo a pensar y darme cuenta de lo que estaba pasando!!

Corriendo he salido a la redacción, todos estaban levantados,  la gente gritaba y decía "salgan rápido, salgan" yo (cepillo en mano) me he venido arriba y he gritado! ¡Qué fuerte un terremoto! incluso he dado un par de saltitos de alegría!! (me vengo arriba cuando vivo noticias de primera mano, lo siento, lo llevo dentro...) y sin querer he entrado de nuevo al baño y me he enjuagado la boca que tenía llena de pasta de dientes y espuma.

En ese momento,  Elkin me ha cogido del brazo y me ha dicho super serio "Cristina salgamos ya." (me lo ha dicho tan rotundamente, que cuando se me ha pasado por la cabeza volver a por el bolso he decidido no hacerme caso a mi misma...)

No me ha dado tiempo a limpiar el cepillo, lo he dejado de camino a la escalera en la mesa de la secretaria... y he bajado con el teléfono en la mano.

En las escaleras todo el mundo bajaba como si tal cosa, relativamente despacio, con calma, sin pisarse...Hemos pasado los dos controles de seguridad que estaban abiertos de una manera rápida pero relajada... como si nada...pero cuando nos hemos reunido en la placita de la calle, se ha notado la tensión.  La gente miraba hacia arriba buscando grietas en el edificio, llamaban por el móvil, alguna señora lloraba de miedo...

Ha sido en ese momento cuando me he percatado de lo que habíamos vivido...

Entre el tumulto, un señor con chaleco reflectante, ha sacado un megáfono y ha llamado a "los coordinadores de área".

Resulta que aquí hay temblores algunas veces (aunque el de hoy ha sido uno de los más fuertes) y en los edificios como el mío que tienen una seguridad enorme, cada planta tiene un coordinador que debe "guiar" a todos sus compañeros.

Durante el desalojo debes permanecer con toda tu planta para saber si queda alguien dentro y alejarte del edificio.

Pero los "Coordinadores de área" no aparecían, y resulta que toda mi planta estaba desperdigada...

Entre la multitud hemos encontrado a las secretarias, pero... ¡¡Las dos estaban sentadas en el pollete de la fachada del edificio!!!
A mi me ha dado la risa ya por puro desorden de desalojo... ellos lo ensayan todos los años, pero ninguna de las dos secretarias sabía quien era la persona encargada en coordinar...

Y cuando les he dicho lo de la fachada han dicho "ah es verdad, debemos alejarnos..." pero nada que no se alejaban...

Total, que a los 20 minutos de estar fuera, la mitad enganchados a twitter y a whatssapp y la otra mitad llevándose las manos a la cabeza, han salido de la nada unos señores con chaleco que han entrado a los edificios y han decidido que debíamos continuar nuestra actividad, que volviéramos a nuestro trabajo... como si fuera fácil...




El hombre del megáfono nos lo ha confirmado a todos, de nuevo al tajo y poco a poco hemos subido como borreguitos a a nuestras oficinas.

Lo curioso es que para subir, la gente ha hecho cola para hacerlo en los ascensores... Yo he subido andando... pensar en una réplica en un ascensor...¡me aterra!

Al llegar a la redacción solo estaban allí dos personas, el Director,  que estaba mandando la nota desde la redacción, al pie del cañón sin parar de informar como un periodista de pro y el comercial que es un venezolano divertidisimo que ha dicho que si Maduro también quería joderle el partido de su Real Madrid, que le mandara una bomba pero que un temblorcito no le achantaba...


Yo no he podido volver a concentrarme... a las 17.15 me he venido a casa... tenía que contaros esto...